¿Cómo es realmente el país donde están creciendo nuestros niños?
Cada niño llega al mundo con la misma necesidad de ser cuidado, escuchado y querido. Todos descubren el entorno con idéntica curiosidad, imaginan futuros posibles y merecen las mismas oportunidades para desarrollar sus capacidades. Sin embargo, el lugar donde nacen, las condiciones en las que viven y las oportunidades que encuentran a lo largo de su infancia siguen marcando profundas diferencias.
Con frecuencia hablamos del crecimiento económico, de las cifras del empleo o de los avances del país. Pero existe otra pregunta mucho más silenciosa que merece ser observada con la misma atención: ¿Cómo están creciendo hoy los niños, niñas y adolescentes en Chile?
Responderla exige mirar más allá de las percepciones.
Con ese propósito, UNICEF elaboró el Análisis de la Situación de la Niñez y Adolescencia en Chile (SITAN 2025), un estudio que reúne información proveniente de registros oficiales, encuestas nacionales, investigaciones especializadas y la voz de los propios niños, niñas y adolescentes para ofrecer una mirada amplia sobre el estado de la infancia en nuestro país. Más que un conjunto de estadísticas, el SITAN constituye una radiografía de las condiciones en las que hoy crecen millones de niños y adolescentes, permitiéndonos comprender no solo cuánto hemos avanzado, sino también cuánto camino queda por recorrer.
Y esa radiografía plantea una paradoja que invita a la reflexión.
Chile forma parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), posee uno de los índices de desarrollo humano más altos de América Latina y ha logrado importantes avances institucionales en materia de derechos de la niñez. Sin embargo, cuando el análisis se centra en el bienestar infantil, el panorama cambia. El SITAN advierte que nuestro país se encuentra entre los desempeños más bajos de la OCDE en esta materia y que las desigualdades continúan condicionando la vida de miles de niños, niñas y adolescentes.
Las cifras ayudan a comprender la magnitud de ese desafío.
Hoy, uno de cada diez niños, niñas y adolescentes vive en situación de pobreza por ingresos, una realidad que afecta con mayor intensidad a quienes pertenecen a familias migrantes, viven en zonas rurales o forman parte de pueblos indígenas. Pero el bienestar infantil no depende únicamente del ingreso económico. El análisis de UNICEF muestra que el 27,8 % de los niños enfrenta dos o más privaciones simultáneamente, relacionadas con aspectos tan esenciales como la salud, la educación, la alimentación, la vivienda, el acceso al agua o los espacios para jugar.
Hablar de estas cifras no significa reducir la infancia a porcentajes. Significa reconocer que detrás de cada número existe una historia distinta. Un niño que debe recorrer largas distancias para llegar al colegio. Un adolescente que espera atención en salud mental. Una familia que hace esfuerzos cotidianos para ofrecer mejores oportunidades a sus hijos.
La educación continúa siendo uno de los caminos más poderosos para transformar esas realidades. Sin embargo, también refleja las brechas que persisten. En los establecimientos que atienden a estudiantes de nivel socioeconómico bajo, más del 70 % de los alumnos de segundo medio obtiene resultados insuficientes en matemáticas, una diferencia que evidencia cómo las desigualdades sociales terminan influyendo también en las oportunidades de aprendizaje.
La salud mental constituye otro de los desafíos que el informe invita a observar con especial atención.
Entre 2018 y 2023, las consultas de salud mental de niños, niñas y adolescentes en el sistema público aumentaron desde 33.378 a 62.591 atenciones. Más allá del crecimiento de la demanda, los propios adolescentes expresan preocupación por la tristeza, el desánimo y las dificultades para acceder oportunamente a apoyo psicológico. Escuchar esas voces resulta tan importante como analizar cualquier indicador estadístico.
Quizás uno de los datos más difíciles de asimilar sea el relacionado con la violencia.
El SITAN señala que seis de cada diez niños y niñas entre 5 y 12 años han experimentado violencia psicológica y/o física por parte de sus cuidadores. En adolescentes, el 39 % declara haber sufrido maltrato durante el último año. Son cifras que conmueven porque recuerdan que la protección de la infancia no comienza únicamente en las instituciones; comienza también en los hogares, en las comunidades y en cada espacio donde un niño debería sentirse seguro.
Leer el SITAN produce una sensación difícil de describir. Por una parte, muestra avances importantes en la construcción de un sistema de garantías para la niñez. Por otra, evidencia que aún existen brechas profundas que limitan el ejercicio pleno de sus derechos. Ambas realidades conviven. Ambas forman parte del país en el que hoy están creciendo nuestros niños.
Comprender esa realidad requiere algo más que información. Requiere detenerse, observar y escrudiñar aquello que las cifras intentan revelar. Porque detrás de cada indicador hay una infancia que merece ser vivida con dignidad, seguridad y plenitud.
Para seguir mirando
Este artículo recoge algunos de los principales hallazgos del Análisis de la Situación de la Niñez y Adolescencia en Chile (SITAN 2025), elaborado por UNICEF. Sin embargo, la complejidad de los desafíos que enfrentan niños, niñas y adolescentes en nuestro país invita a profundizar en el análisis y comprender las múltiples dimensiones que configuran su realidad.
Por ello, invitamos a quienes forman parte de Fundación PRODERE a conocer este estudio en toda su extensión. Comprender el contexto en el que crecen los niños, niñas y adolescentes no solo amplía nuestra perspectiva, sino que también fortalece el sentido y el propósito de la labor que desarrollamos cada día en favor de la infancia.
Porque proteger a la niñez comienza, muchas veces, con un acto sencillo y profundamente humano: detenernos a comprender su realidad. Solo aquello que somos capaces de comprender puede transformarse.
Si deseas profundizar en los temas abordados en este artículo, te invitamos a descargar el Resumen Ejecutivo del Análisis de la Situación de la Niñez y Adolescencia en Chile (SITAN 2025), elaborado por UNICEF. En sus páginas encontrarás los principales hallazgos, indicadores y recomendaciones que permiten comprender, desde la evidencia, el estado de la infancia y la adolescencia en Chile.


