Juana Jamett: “Soy una persona querida”

Febrero 20, 2026

Administración Central

Son las siete de la mañana en punto. Cuando la oficina aún guarda el silencio de la madrugada, Juanita Jammet ya está trabajando. Sus llaves suenan primero que el teléfono ya que su día ha comenzado mucho antes de que alguien abra una carpeta o revise un informe.

La señora Juanita nació en Valparaíso en 1954, tiene 71 años y hace quince que trabaja en la Fundación. Está casada y es madre de Daniel (36). Su hijo es quién la mueve, motiva y le da razones para vivir. Cuando habla de él lo hace con una mezcla de orgullo y ternura y, con una sensibilidad inefable, expresa que dada la condición de su hijito con síndrome de down, ella desearía que él partiera antes que ella. Es un deseo y secreto antiguo, es ese amor que no descansa, que vela incluso por un futuro que ella no verá: un amor que trasciende el tiempo y se instala silencioso y absoluto, más allá de la propia vida.

Sus mayores pasiones son estar con su hijo, salir a pasear, tejer en las tardes y seguir al equipo de sus amores, Santiago Wanderers. También baila cueca y escucha música romántica ya que la música la ha acompañado desde siempre.
La señora Juanita es un patrimonio humano vivo de la Fundación Prodere. En un lugar donde se toman decisiones importantes, donde cada jornada implica responsabilidad y compromiso técnico, hay gestos silenciosos que sostienen todo lo demás. El de Juanita es uno de ellos porque ella ordena y limpia.

En esta casa ha visto pasar años, equipos, largas reuniones y días difíciles, pero lo que más valora son las personas. “Lo que más me gusta de aquí son quienes le dan vida a este lugar. Estoy muy agradecida por todo lo que me han dado. La señora Marina es un ángel, ella me ha ayudado en todo, ha estado conmigo siempre; eso lo valoro profundamente”.

“Soy una persona querida”, afirma con esa calma suave de quien se siente parte de un lugar. Y en esa frase sencilla se resume también una parte esencial de lo que somos: una institución hecha de vínculos, de respeto y de reconocimiento mutuo.

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