Cuando un niño pierde a alguien que ama: la mirada de la directora de Fundación PRODERE ante el inicio del PAC Zuriel

Agosto 31, 2026

En la inauguración del Programa Abriendo Caminos “Zuriel” en la Provincia de Llanquihue la directora ejecutiva, Marina Bustos Pino, puso en palabras una realidad difícil de dimensionar: la experiencia de un niño, niña y adolescente cuando un adulto significativo desaparece de sus vidas tras ser privado de libertad.

El jueves 27 de agosto, en Puerto Montt, Fundación PRODERE realizó la ceremonia de lanzamiento del Programa Abriendo Caminos “Zuriel”, iniciativa que la entidad ejecutará en convenio con la Secretaría Regional Ministerial de Desarrollo Social y Familia de la Región de Los Lagos.

En este contexto, nuestra directora, Marina Bustos, destacó el significado que tiene para la institución asumir este desafío y puso el foco en una dimensión que muchas veces resulta difícil de comprender para quienes observan esta realidad desde afuera: lo que significa para un niño, niña o adolescente la ausencia repentina de una persona que ama.

“Difícil es para todas las personas dimensionar lo que implica para un niño, niña o adolescente ver que su madre, padre o alguien a quien ama desaparezca de su vida de un día para otro y que, además, esté privado de su libertad independientemente de las razones que hayan llevado a esa situación”.

Para Marina Bustos esta experiencia adquiere una complejidad particular durante la infancia y la adolescencia ya que los motivos que explican la privación de libertad de un adulto significativo pueden resultar difíciles de integrar para un NNA que todavía se encuentra desarrollando las capacidades necesarias para ordenar experiencias complejas, procesar sus causas, anticipar sus consecuencias y regular las emociones que estas provocan.

En otras palabras, comprender que una persona esté privada de libertad no necesariamente significa poder dimensionar todo lo que esa ausencia implica. Durante la infancia y la adolescencia estas capacidades se encuentran todavía en proceso de formación por lo que una experiencia marcada por la ausencia, la incertidumbre y el dolor puede resultar especialmente difícil de elaborar y asimilar. “Los niños, niñas o adolescentes quedan normalmente en la indefensión y con un estigma difícil de reconocer y asimilar”, explica la líder de la institución.

No se trata únicamente de la ausencia de una persona querida. Para un niño, que alguien significativo desaparezca de un día para otro puede significar también enfrentarse a preguntas para las que todavía está construyendo respuestas: qué ocurrió, por qué ocurrió, qué significa esa ausencia y qué lugar ocupa ahora esa persona en su vida y “es precisamente en esta dificultad para entender e integrar lo que está ocurriendo donde puede aparecer una segunda carga: la indefensión y el estigma”.

Es en este contexto que Bustos define como un “tránsito áspero y doloroso”, donde adquiere especial relevancia la labor del Programa Abriendo Caminos.

“Para Fundación PRODERE, el inicio del PAC Zuriel representa la decisión de asumir esta loable tarea desde la experiencia y el compromiso institucional, poniendo sus capacidades al servicio de los niños, niñas, adolescentes y familias que serán acompañados por el programa”.

Con estas palabras, nuestra directora pone en el centro el verdadero sentido del PAC Zuriel: acompañar a niños, niñas, adolescentes y sus familias cuando la ausencia, la incertidumbre y el dolor hacen que una experiencia resulte demasiado compleja para enfrentarla en soledad.

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