En Fundación PRODERE queremos sumarnos a la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente con una reflexión que nace desde nuestro compromiso con la niñez, las familias y las comunidades que acompañamos a lo largo de todo Chile.
Cuando hablamos de medio ambiente, no hablamos únicamente de árboles, montañas, ríos o mares. Hablamos también de la calidad de vida de las personas, de los espacios donde crecen nuestros niños, niñas y adolescentes, de los lugares donde juegan, aprenden, sueñan y construyen su futuro.
Para quienes trabajamos con NNA que han vivido situaciones de vulneración, el acceso a entornos saludables tiene un valor aún más profundo. Un parque limpio, una playa libre de contaminación, una caminata por la naturaleza, una visita a un lago o a la montaña pueden convertirse en oportunidades para descubrir, aprender, conectar y sanar.
Chile es un país privilegiado. Contamos con paisajes únicos que recorren todo nuestro territorio: desiertos, bosques, playas, lagos, montañas, humedales y parques naturales que nos recuerdan la belleza y riqueza de nuestro entorno. Acercar a nuestros NNA a estos espacios es también una forma de enseñarles que forman parte de algo más grande, que merecen crecer en ambientes sanos y que tienen la capacidad de cuidar aquello que los rodea.
La educación ambiental es una herramienta fundamental para el desarrollo integral. Enseñar a cuidar el agua, respetar la naturaleza, mantener limpios los espacios comunes y valorar nuestro patrimonio natural contribuye a formar personas más conscientes, responsables y comprometidas con su comunidad.
Porque el bienestar de nuestros NNA también depende del mundo que les entregamos. Un planeta más limpio favorece una sociedad más saludable, comunidades más sanas fortalecen a las familias y familias fortalecidas contribuyen al desarrollo de nuevas generaciones con mayores oportunidades para crecer y prosperar.
En este Día Mundial del Medio Ambiente, renovamos nuestro compromiso con la construcción de entornos seguros y respetuosos con la naturaleza. Invitamos a todos nuestros equipos, colaboradores, familias y comunidades a reflexionar sobre el impacto de nuestras acciones cotidianas y sobre la responsabilidad compartida que tenemos en el cuidado de nuestro planeta.
Porque proteger el medio ambiente es también proteger el presente y el futuro de nuestros niños.
Fundación PRODERE


