Directora Ejecutiva

Marina Bustos Pino

Fundadora y directora de Fundación Prodere

Ha desarrollado una extensa y comprometida trayectoria en el ámbito de la protección de niños, niñas y adolescentes, guiada por una profunda vocación social y un firme compromiso con la protección de la infancia.

Es Asistente Social y Licenciada en Ciencias Jurídicas, Económicas y Sociales de la Universidad de Chile, y cuenta con un postgrado en Administración de la Universidad Técnica Federico Santa María.

Con una visión pionera y un compromiso permanente con la infancia y la adolescencia en contextos de alta complejidad, fundó en 1998 la entidad PRODEL, organización orientada al trabajo con niñas y adolescentes infractoras de ley inimputables, abordando tempranamente una problemática social poco visibilizada. Esta experiencia marcó el inicio de un camino institucional centrado en la intervención especializada y la protección integral.

Posteriormente, impulsa la creación de la Fundación Talita Kum, ampliando el enfoque hacia programas de protección orientados a resguardar derechos y fortalecer las trayectorias de vida de niños, niñas y adolescentes en contextos de alta vulnerabilidad. Ambas iniciativas se consolidan en la línea de la protección especializada, destacándose por su enfoque ético, profesional y centrado en la persona.

Como respuesta a los nuevos desafíos y en complemento al programa de Diagnóstico Ambulatorio (DAM), el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (ex Sename) implementa una nueva línea de acción: Diagnóstico Clínico Especializado y Pericia, la cual permite una evaluación más minuciosa, integral y personalizada de cada niño, niña y adolescente.

En este contexto, en el año 2022 Marina Bustos funda PRODERE, consolidando una propuesta técnica orientada a la evaluación diagnóstica integral, con altos estándares profesionales, un enfoque centrado en el interés superior del niño y la implementación de cuarenta proyectos a lo largo del territorio nacional.

Bajo su dirección, y gracias a la calidad técnica y humana de los programas desarrollados, las fundaciones que ha creado han consolidado un trabajo territorial sostenido, generando transformaciones reales y duraderas en la vida de niños, niñas, adolescentes y sus familias. Su labor diaria refleja una convicción profunda: invertir en la infancia y la adolescencia es una responsabilidad social ineludible y una base fundamental para la construcción de un futuro más justo e inclusivo.

A lo largo de su trayectoria, ha promovido iniciativas de bienestar social inspiradas también en la relevancia de la autonomía emocional y financiera de las mujeres, comprendiendo que el fortalecimiento de las familias y las comunidades es clave para una protección efectiva de la infancia. Estos proyectos no solo han contribuido a mejorar trayectorias de vida, sino que también han generado empleo y oportunidades laborales para numerosas personas.

Con una mirada crítica sobre la evolución del sistema de protección, Marina Bustos sostiene que la vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes ya no puede abordarse desde la filantropía, sino que constituye un deber esencial del Estado, que exige mayores recursos y políticas públicas más robustas. En este sentido, sus proyectos han permitido visibilizar brechas y falencias del sistema, aportando desde la experiencia concreta y la evidencia técnica a la mejora de las políticas públicas.

“Mi compromiso es continuar trabajando mientras la salud me lo permita, seguir generando empleo y contribuir activamente a la construcción de nuevas y mejores políticas públicas en infancia, adolescencia y juventud.”

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